
Los fabricantes de equipos originales acuden a nosotros por una razón simple: en el procesamiento por curado UV, las tolerancias no son algo discutible. Se trata de principios físicos. En la línea de producción, un perfil de la lámpara que no sea adecuado no solo ralentiza el proceso, sino que también altera el equilibrio espectral del cual depende la química de la tinta. Esto se nota de inmediato: fallos en la adherencia, problemas con la textura de la superficie o cambios en los colores. Nuestras lámparas UV de repuesto para los sistemas Fusion están diseñadas con un nivel de repetibilidad similar al de los componentes originales. De esta manera, las variaciones entre lámparas son mínimas, y el tiempo necesario para el curado permanece constante, turno tras turno.
Lo que realmente importa
Hacemos que la plataforma Fusion funcione con lámparas basadas en emisión de vapor de mercurio, ajustadas a las bandas espectrales necesarias para activar los fotoiniciadores. Así, se obtiene una emisión estable en las longitudes de onda clave, como 365 nm, además de suficiente energía de ondas cortas y medias para curar la superficie sin dañar el sustrato. La intensidad de irradiación es constante a lo largo de toda la longitud del arco eléctrico, y el conjunto reflector está ajustado de tal manera que la densidad de dosis sea uniforme sobre toda la superficie del sustrato. La potencia, voltaje, longitud del arco eléctrico e interfaz de conexión están diseñados para coincidir con los del sistema original, por lo que la lámpara puede instalarse sin necesidad de realizar modificaciones en la estación de curado.
Por qué funciona en impresión offset, flexográfica y serigráfica
En impresión offset, es necesario que el proceso de curado sea rápido y eficiente para evitar errores en la impresión. Por eso, proporcionamos una alta intensidad de irradiación junto con un control preciso del espectro lumínico, lo que permite curar la tinta sin generar calor excesivo.
En impresión flexográfica, se trata de curar capas finas y sustratos sensibles, por lo que la lámpara debe equilibrar la densidad de energía y la generación de calor. Esto evita distorsiones en la imagen impresa, al mismo tiempo que asegura una buena fijación de la tinta.
En impresión serigráfica, se requiere una penetración profunda de la tinta y un curado uniforme en toda la superficie. La lámpara permite lograr esto, lo que reduce los rechazos y garantiza una impresión estable y confiable.
Qué hay que tener en cuenta
La instalación es sencilla, pero la lámpara debe combinarse con los refletores y dispositivos adecuados para el trabajo específico. Si se utiliza una lámpara sin los componentes ópticos adecuados, se alterará el equilibrio espectral, lo que afectará negativamente los resultados del curado.
Es necesario medir la intensidad de irradiación con un radiómetro calibrado antes y después de la instalación. También es importante asegurarse de que el sistema de control de ozono funcione correctamente. Una operación sin ozono depende de un buen diseño de los refletores y de una buena ventilación de la cámara.
Se puede prolongar el tiempo de funcionamiento manteniendo las superficies de la lámpara limpias y asegurando una alimentación eléctrica estable. Los picos de voltaje y los contactos sucios pueden acortar la vida útil de la lámpara mucho antes de que se agoten las horas estimadas de funcionamiento.