
Eliminando las sustancias tóxicas: Cómo logramos que las lámparas UV duren más tiempo
La idea de alcanzar “cero contaminación” suena como un eslogan corporativo, hasta que se examina en realidad el funcionamiento de estas lámparas. Durante mucho tiempo, hemos aceptado que las lámparas UV necesitan contener vapor de mercurio para funcionar. Pero eso es algo que nadie quiere. Estamos cambiando eso al reemplazar esos materiales dañinos por otros ecológicos y diseñar lámparas que no dejen de funcionar después de unos meses.
¿Por qué las lámparas suelen fallar?
La mayoría de las lámparas UV se agotan porque los electrodos se desgastan o porque hay fugas de gas. Es frustrante. Para solucionarlo, comenzamos a utilizar cuarzo de alta pureza y ajustamos las mezclas de gases utilizadas dentro de las lámparas. Esto evita los picos de presión interna que causan daños en los sellos de las lámparas. También modificamos la composición del filamento para que la luz siga siendo intensa durante más tiempo. En resumen, se obtienen muchas más horas de uso de cada lámpara antes de que comience a debilitarse y necesite ser reemplazada.
Limpieza del lugar de trabajo
Hemos eliminado los metales pesados presentes en el núcleo de las lámparas. Esto es una gran ventaja, ya que no hay necesidad de lidiar con esos costosos y molestos procedimientos para manejar residuos peligrosos cada vez que una lámpara se rompe. Además, cuando llegan los inspectores ambientales, ya no hay motivos para preocuparse. Lo mejor de todo es que no es necesario retirar la carcasa actual de las lámparas para lograr esto.
Configuración práctica
Estas lámparas están diseñadas para ser reemplazos directos. Si la tensión y la potencia son adecuadas, basta con conectarlas a los balastos existentes y listo.
Ahora, aquí está la verdad: estas lámparas no son exactamente iguales a las antiguas lámparas de mercurio. Tienen una curva de calentamiento diferente. Si su sistema depende de una intensidad lumínica instantánea, probablemente necesitará reducir la velocidad del transportador o iniciar el ciclo de precalentamiento un poco antes. Es un pequeño sacrificio: se pierden unos segundos al arrancar, pero a cambio se evita gastar dinero en reemplazos constantes y en tareas de limpieza relacionadas con sustancias tóxicas. De esta manera, toda la operación funciona de manera más eficiente.